>> UNA ESTANCIA CON CARÁCTER
La piedra, el rojo viejo de sus paredes, las mecedoras y la gran chimenea abierta dan carácter al acogedor salón, con una gran ventana abierta al jardín. Aquí se puede leer, escuchar música, charlar, tomar una copa, dejar pasar el tiempo mientras se observa el fuego o, sencillamente, relajarse tras una excursión.

Una original chimenea abierta nos calienta en los días de invierno, en los que pasan las horas sin darte cuenta contemplando el fuego sentado en la mecedora.

  >> UN LUGAR PARA RELAJARSE
La gran ventana abierta al jardín se asemeja a un cuadro de sorprendente realismo, que nos acompaña mientras leemos en un sillón o preparamos la ruta del día siguiente.
Por la noche nos podemos tomar una copa escuchando música.